En un acto de descontento y protesta, los habitantes de las veredas Los Trozos, Tenche, Taca Mocho Limón y La Florida, en Anorí, Antioquia, expresaron su inconformidad con el escuadrón de narcóticos de la Policía Nacional. El incidente tuvo lugar cuando las autoridades llegaron al lugar en un helicóptero, lo que generó una fuerte reacción entre las comunidades campesinas cocaleras.
Los residentes denunciaron presuntos abusos de autoridad, alegando que los agentes de policía les quitaron los celulares y quemaron varias pertenencias. Esta situación ha intensificado el descontento hacia el gobierno nacional, ya que los campesinos afirman que no se han cumplido los acuerdos pactados en los diálogos de paz, específicamente en el punto 4.
Los campesinos de estas veredas han manifestado que, a pesar de los esfuerzos por buscar alternativas al cultivo de coca, no han recibido el apoyo prometido por parte de las autoridades. La falta de implementación de programas de sustitución de cultivos y el incumplimiento de compromisos económicos han llevado a un aumento en la frustración y el temor en estas comunidades, que ven en la siembra de coca una de las pocas opciones viables para su sustento.
En respuesta a los abusos denunciados, los líderes comunitarios han convocado a una reunión para organizar futuras acciones de protesta y buscar el apoyo de organizaciones de derechos humanos. Están decididos a hacer escuchar su voz y exigir un diálogo real con el gobierno, con el fin de encontrar soluciones efectivas a la problemática del cultivo de coca y mejorar las condiciones de vida en la región.
El clima de tensión en Anorí refleja una situación más amplia en Colombia, donde las comunidades rurales a menudo se sienten abandonadas por el Estado y atrapadas en un ciclo de violencia y pobreza. Los campesinos piden que se respete su dignidad y que se reconozca su derecho a una vida digna, libre de violencia y con oportunidades para su desarrollo.